jueves, 6 de octubre de 2016

¡La vuelta al cole!

Amigas, ha llegado la temida y esperada vuelta al cole. Toca cargar mochiles, llenar armarios y lo más importante, queremos hacerlo todo sin que suponga un gran desembolso de dinero. 

En Cocorel queremos ayudar a que estos meses sean más llevaderos y hemos eliminado los gastos de envío para pedidos superiores a 30€. Toda ayuda es poca cuando se trata de nuestros peques ¿verdad? 

En nuestra colección de Otoño/Invierno 2016 vais a encontrar prendas de todo tipo, desde camisas y vestidos a ropa sport "todoterreno" para que se lo pasen en grande, porque verlos disfrutar...eso sí que no tiene precio.

lunes, 27 de junio de 2016

Rebajas

Tan deseadas como amadas. Hay que ver lo que nos gusta encontrar unas buenas gangas y volver a casita cargadas de bolsas y decir lo poco que nos hemos gastado. Y es que comprar es una terapia que todo lo cura y encima si tu bolsillo no sufre mucho mejor que mejor. Así que es tiempo de volvernos un poco locas y comprar a nuestros bebés esos conjuntitos tan monos que hacen que sean el centro de todos los halagos. Nuestro bebé se lo merece y nosotras también.

miércoles, 13 de abril de 2016

La ilusión del primer envío


Arreglar el paquetito con una sonrisa en la cara y con mucho mimo. Este ha sido el primero, esperemos que sean muchos más. 

martes, 15 de marzo de 2016

Lucía, mi pediatra

Hoy queremos hacer una mención especial a la pediatra por excelencia, ganadora de un premio bitácoras, autora del libro " Lo mejor de nuestras vidas" y toda una revolución en las redes sociales.
Lucía, ¡cuánta falta hacía alguien como tú!

Hartos de leer y escuchar todo tipo de noticias alarmistas sobre vacunas, lactancia, brazos o no brazos, nuevas formas de alimentación, el polémico "colecho" y todo un amplio abanico de posibilidades, llega Lucía y nos explica con paciencia y desde su experiencia como madre y pediatra, que el sentido común es lo más importante. Esto sale a relucir en todo lo que nos cuenta, la importancia de usar el sentido común (que a veces olvidamos que tenemos), la importancia de escucharnos como personas y como madres, escuchar nuestro instinto y confiar en nosotras mismas. Poner el grito en el cielo por cualquier cosa es muy fácil, lo difícil es respirar, mantener la calma y aplicar soluciones lógicas. 

También es fundamental en todo el éxito de Lucía, la parte sentimental en todos sus escritos. Las experiencias con sus hijos, ya sean hechos cotidianos o alguno más puntual. Se le ve el alma en todo lo que escribe y ahí, creo sinceramente, que radica su fama. Porque en estos tiempos de datos, cifras, prisas, estrés, encuestas, internet, información, comparaciones y competiciones, se nos olvida lo realmente importante. Y no sólo a la hora de criar a un hijo, sino a la hora de vivir. Se nos olvida usar el corazón. Se nos olvida escucharlo, sentirlo. La importancia de alimentar el alma está pasando a un segundo plano en un mundo cada vez más científico y competitivo. 

Queremos que nuestros hijos aprendan pronto a hacer las cosas, coman bien, postura correcta, hagan los deberes, que hablen antes que ninguno y por supuesto andar también. Y todo esto encajado en un marco dentro de la sobrevalorada "normalidad" . Todo esto está bien pero NO es lo verdaderamente importante. Hay que aprender a distinguir entre importante de verdad y secundario. Ésta es nuestra tarea como padres. Lo importante es alimentar el alma de nuestros hijos a la vez que alimentamos la nuestra. Enseñarles el poder de la imaginación, la magia de un cuento, el sentir de un abrazo, reír hasta llorar y también llorar sin preocuparse de nada. Enseñarles que estaremos siempre para ellos, que no somos perfectos, que los problemas existen y que se pueden solucionar, que está genial estar feliz pero que no pasa nada si alguna vez nos sentimos tristes. Enseñarles a disfrutar la música, una película o una simple siesta en compañía. A amar a las personas y a los animales, con todos sus virtudes y defectos y por supuesto enseñarles el gran poder de la empatía. 
Y todo esto no se enseña como el que se aprende la tabla de multiplicar, todo esto se enseña con el ejemplo. Así es como aprenden nuestros niños. Ven e imitan, así se simple.

Lucía, gracias por tus lecciones, por tu naturalidad y sencillez, gracias por recordarnos que tenemos de aliado el sentido común y gracias por derrochar SENTIMIENTO en cada palabra. Sobre todo, desde mi punto de vista, por ésto último. Porque estamos girando en un mundo que casi no oigo esta palabra, se quiere esconder y obviar cuando es el motivo por el que se rige todo. Así que gracias, sobre todo, por hacernos SENTIR.

jueves, 3 de marzo de 2016

Cocoreleando

Cocorelear: dícese de las cosas que haces mientras visitas Cocorel. Véamos una serie de ejemplos:

- Ponerse al día de la moda actual para los más pequeños de la casa.
- Planear la próxima salida importante y cómo vamos a llevar vestido al peque para tal ocasión.
- Hacer combinaciones con todas las prendas y no saber con cual de todas queda más mono.
- Pensar que tu hijo/hija es el/ la más guapo/guapa de todos los niños del mundo mundial.
- Comprar el conjuntito del que has quedado enamorada y contar las horas para que te llegue.
- Desear que no crezcan nunca para poder seguir poniéndole esos zapatitos tan pequeñitos que hacen que se te derrita el corazón.

Éstos son sólo algunos ejemplos de cocorelear. Seguro que se te ocurren muchos más, ya que las posibilidades son infinitas, así como lo sea tu imaginación. De la mía ha salido esta palabra, porque si no existe, yo la invento. Porque imaginación nunca sobra. Y eso nos lo enseñan de primera mano nuestros pequeños soñadores. En cada instante, cada día, sus sueños son nuestros sueños. 

lunes, 15 de febrero de 2016

Cómo nació Cocorel

Dicen que las mejores ideas surgen mientras vamos conduciendo camino al trabajo, mientras nos duchamos o justo cuando estamos a punto de dormir. En esos momentos tan cotidianos, tu mente se relaja y saca a relucir las cosas que permanecen ocultas bajo la montaña de obligaciones y tareas diarias. De esta forma tan sencilla surgió la idea. Quería aprovechar mi experiencia en el sector de la moda y quería crear algo desde la nada. Algo que me naciese de dentro, moldeable a mi antojo y que me llenara de ilusión. Era el momento de tirarse a la piscina sin saber si había agua o estaba vacía. Era el momento de soñar, de apostar, de confiar. Era el momento de sentir. Y fuimos creando Cocorel, pasito a pasito con mucha ilusión y esfuerzo. Y sobre todo, siempre, con una sonrisa.